NECIO — Hypnotic / Groovy / Raw Techno — Bogotá, Colombia Booking: booking@qnecio.com · qnecio.com BIO CORTA Necio es un artista colombiano cuya identidad nace de una vida marcada por el movimiento, la adaptación y la búsqueda constante de un lugar propio. Cambiar de ciudades, barrios y colegios desde pequeño lo llevó a encontrar refugio en la música, primero desde la composición y los ritmos urbanos, y más adelante desde la producción y la selección musical. Durante su adolescencia vivió intensamente y a una velocidad que lo llevó a enfrentarse muy temprano con experiencias relacionadas con las adicciones, el contrabando y la banalidad. En medio de ese caos, encontró una forma distinta de relacionarse con el mundo: escuchar, crear y materializar aquello que durante años solo existía en su mente. Aunque su historia comenzó ligada a la música urbana, siempre existió otra parte de él atraída por los sonidos electrónicos que lo acompañaron desde niño a través del cine, los videojuegos y la cultura digital. Hoy, Necio explora esa dualidad para construir una identidad sonora y visual propia, guiada por cuatro estados de percepción que definen su universo: necedad, mente, hipnosis y movimiento. BIO LARGA Necio es un artista colombiano cuya identidad nace de una vida marcada por el movimiento, la adaptación y una necesidad constante de encontrar sentido en lo que lo rodea. Desde pequeño, la inestabilidad significó cambiar de ciudades, barrios y colegios. Crecer en movimiento hizo que su relación con el mundo estuviera siempre atravesada por la observación, la adaptación y la búsqueda de algo que pudiera sentirse propio. Ese lugar apareció en la música. Durante gran parte de su adolescencia, Necio encontró refugio en la composición y en los ritmos urbanos. La música se convirtió en una forma de procesar lo que vivía y, al mismo tiempo, en una manera de construir una identidad. Pero mientras desarrollaba su camino dentro de la música urbana, existía otra parte de él que nunca dejó de estar presente. Desde niño, los sonidos electrónicos que encontraba en películas, videojuegos y universos digitales despertaban una curiosidad diferente. Había algo en esas atmósferas, máquinas, texturas y sonidos que conectaba con una parte de su imaginación que todavía no tenía un lenguaje propio. Al llegar a la adolescencia, esa vida acelerada también significó enfrentarse demasiado pronto a experiencias como las adicciones, el contrabando y una etapa marcada por la banalidad. Entre los 15 y los 17 años, vivir rápido empezó a tener consecuencias. En medio de ese contexto, la música dejó de ser únicamente un refugio y comenzó a convertirse en una herramienta para entenderse. Escuchar adquirió otro significado. Crear se convirtió en una forma de ordenar el caos. Y materializar aquello que solo existía en su mente empezó a ser una necesidad. Con el tiempo, esa dualidad entre sus raíces urbanas y su fascinación por lo electrónico lo llevó a concentrarse en la producción, la selección musical y la construcción de un lenguaje propio. Más que buscar encajar en un género, comenzó a hacerse preguntas: ¿a qué suena Necio?, ¿cómo se siente estar dentro del mundo de Necio?, ¿qué elementos forman su identidad?, ¿por qué Necio es Necio? Las respuestas no aparecieron como una definición única, sino como un sistema. Así nace el universo de Necio: una percepción del mundo dividida en cuatro estados que funcionan como un ciclo. Estado de necedad, donde existe la exploración, el experimento y la ruptura de las reglas. Estado de mente, donde las ideas toman forma y se convierten en procesos, estructuras y composiciones. Estado hipnótico, donde esas ideas se transforman en una experiencia estética y sonora. Y estado de movimiento, donde todo abandona la mente y se encuentra con el cuerpo, el espacio y el público. Su sonido se mueve entre el techno hipnótico, el raw techno, el electro y los breakbeats, mientras busca conectar estas influencias con elementos de su historia y de su identidad colombiana. El resultado no pretende reconstruir el pasado, sino utilizarlo como materia prima para construir algo nuevo. Necio no busca únicamente crear música. Busca construir un universo donde sonido, imagen, movimiento y pensamiento puedan coexistir; un espacio donde lo que alguna vez existió únicamente en su cabeza pueda convertirse en algo real, compartido y en constante transformación.